Los dioses del olimpo de los videojuegos han bendecido a los jugones de hoy con los renacimientos de franquicias antiguas y de renombre, y uno de esos regalos es Prince of Persia: The Sands of Time.
Ubisoft tomó el clásico sistema de juego de los 80 y lo moldeó a las nuevas tendencias, adaptándose a los gráficos de las consolas de nueva generación; el resultado es una memorable aventura llena de muchos combates, puzzles inteligentes y mucho estilo.
Primero lo primero: el juego se ve increíble, las arquitecturas, los efectos de luz y la animación están muy bien diseñados y quedaron muy estilizados, es como si observaras una película animada en 3D. La cantidad de detalles presentes en el juego dejan muy en alto el listón que, combinada a una sólida experiencia de juego, lo convierten en uno de esos títulos que quedan para la historia.
Las habilidades acrobáticas del príncipe dejan como una principiante a Lara Croft y, más importante aun, es verdaderamente divertido ejecutarlos. Ya sea corriendo por las paredes, deslizándote por tubos o evadiendo trampas, hacen que te sientas conectado con el héroe de la historia. Por supuesto, todas estas habilidades son nada si no fueran acordes con el escenario; el palacio del sultán es esencialmente un enorme puzzle, lleno de trampas con gran interactividad con el mapeado; estos tramos no son muy difíciles que digamos, pero sí muy entretenidos.
El combate, lleno de movimientos increíbles, ya sea atacando a los enemigos con tus espadas, arrojándolos hacia las paredes o manipulándolos con tu habilidad de congelar el tiempo, es del todo menos aburrido, y mucho menos tedioso. Este juego no recibe una puntuación más alta por un par de problemas: primero la historia y el dialogo son, como decirlo, pobres y simplones. Además nunca hay un verdadero cambio de enfoque en todo el juego, se basa la mayor parte en resolver infinidad de puzzles y en batallar a incontables enemigos que vuelven y vuelven… ¡y vuelven! Llega un momento en que ya todo esto deja de impresionarte.
No os hagáis una idea equivocada de este juego, Prince of Persia: The Sands of Time es un muy buen juego, lleno de estilo y de retos. Tomb Raider debería aprender muchas cosas de él... Cuando lo terminas sientes que has vivido toda una experiencia, pero que no ha sido contada una gran historia.