¿Te gustan los títulos de miedo? ¿Te preguntas que podría pasar si una IA fuera capaz de crear juegos de terror? Bien, porque Pulsatrix Studios y la editora Fireshine Games tienen una propuesta que hacerte. A.I.L.A pone a los jugadores en la piel de un tester de juegos en el año 2035. Dicho tester se llama Samuel y trabaja para una empresa llamada Sytekk, la cuál le envía al principio de la partida un kit de desarrollo de su nuevo proyecto, que curiosamente, da nombre al juego. Con ese kit de desarrollo, Samuel se prepara para este nuevo sistema capaz de sintetizar experiencias de juego.
Desafortunadamente, este “proyecto” transcurrirá y terminará de forma muy diferente a la esperada. Bienvenidos a A.I.L.A. Una vez conocemos el contexto, pasemos a la jugabilidad. El juego se desarrolla en general en la propia casa de Samuel. Una casa inteligente con su propia IA. Durante la partida debemos diferenciar dos partes: las experiencias y los “interludios” en el mundo real.
Abriendo la Caja de Pandora
Durante varios “días” y unas ocho-diez horas de juego, Samuel debe realizar su jornada de trabajo mediante sesiones de realidad virtual. Cada sesión es básicamente un juego dentro del propio juego de A.I.L.A. Siguiendo la trama y las elecciones del jugador, el juego desemboca en varios finales, además, la IA del kit de desarrollo va aprendiendo de los sucesos, cambiando las experiencias, invadiendo la privacidad del propio Samuel.
Una vez termina cada experiencia, hay una especie de interludio donde el personaje lleva a cabo tareas cotidianas: pedir cosas a domicilio, alimentar al gato. Desafortunadamente, cada experiencia termina afectando de forma progresiva a Samuel, tanto psicológicamente como físicamente. A tal punto que no quedará claro donde termina el juego y empieza la realidad. Además, A.I.L.A cada vez será más “atrevida”
En cuanto a las experiencias de juego, tenemos ejemplos entretenidos, tensos y distintos, pero con un elemento común: el terror. Además, cada experiencia tiene inspiraciones clásicas en títulos como Resident Evil. Desde una sala sobrenatural hasta un encuentro con alienígenas etc. En general, durante las experiencias debemos explorar, resolver puzles no demasiado complejos, pero ingeniosos. También prestar atención a los documentos, notas y demás que vamos encontrando en los escenarios. Muchas veces nos revelan lo que ocurre, también hay mensajes subliminales para el protagonista e incluso armas, medicinas. Podemos emplear armas cuerpo a cuerpo como espadas, hachas, también pistolas, escopetas. La munición es limitada, debemos usarla con cuidado, ya que posiblemente si no tenemos cuidado, no haya suficiente munición para todos los enemigos. Sobre todo, los jefes, enemigos como la madre de los alienígenas.
Tú alma al descubierto
En todo momento se masca la tensión. Como hemos comentado antes, hay diversas decisiones por tomar, principalmente durante las experiencias. Estas decisiones tienen consecuencias en como la IA ve al protagonista, lo que a su vez tendrá consecuencias en el desenlace del juego. Lo cierto, es que esas experiencias resultan bastante inmersivas, manteniendo la tensión en todo momento. Incluso en ocasiones haciendo uso de enemigos escondidos que provocarán algún que otro jumpscare.
Así mismo a medida que avanzamos, los interludios se vuelven más confusos, revelando detalles de Samuel, así como sus cambios durante y después de las experiencias. En resumen, la jugabilidad es buena, inmersiva, entretenida y con reflexiones interesantes. Es cierto que el juego se ve sacudido con cierto nivel de caídas de FPS (algunas bruscas), hay fallos de sonido que sabemos que el equipo esta solucionando en estos momentos.
Deja que A.I.L.A se ocupe de todo
Gráficamente hablando, el trabajo de Pulsatrix Studios es colosal. Nos encontramos un juego donde se nos presenta, por un lado, un hogar inteligente futurista. Un hogar donde la electrónica y la informática son cruciales ¿Quizás ese sea nuestro futuro? Un futuro donde los repartidores de Amazon no existen, ya que ahora son drones. Durante la partida vemos como el jugador arregla dispositivos electrónicos, se dedica a temas de robótica. Es posible que exhibiendo cierta personalidad desordenada. A medida que avanzamos se nos advierte lo que una IA podría conseguir, la de posibilidades (y problemas) que supone que la IA tenga conocimientos y control.
Por otro lado, están las experiencias, vemos entornos virtuales como pueblos de Estados Unidos, castillos medievales, barcos piratas y más. El juego tiene bastantes cinemáticas bastante buenas. Las animaciones por el contrario parecen algo más toscas y forzadas, sobre todo a la hora de luchar contra enemigos como aliens, zombies. Por cierto, la mayoría de enemigos y NPCs parecen sacados del mismo modelo. En general, los escenarios son oscuros, siniestros y tensos, amén de muy sangrientos. Se nota el uso de Unreal Engine 5 pero hay elementos que necesitan algunos retoques.
En cuanto al apartado sonoro, vemos música ambiente bastante tensa e inmersiva. Esto se debe a que continuamente escuchamos “ruidos” típicos de películas de miedo que mantienen a los espectadores tensos esperando el momento del jumpscare o donde alguien termina muerto. Es el resultado del trabajo de Giulian Marcoccia. En ocasiones, hay pistas sonoras que nos advierten de la presencia de enemigos cerca, lo que nos permite (no siempre) reaccionar para poner distancia entre ellos y nosotros.
Conclusión
A.I.L.A es un notable juego de terror y simulación. De forma algo irónica, nosotros, como redactores asumimos el papel de un tester de videojuegos probando un kit de desarrollo. Al final este título nos ofrece jugar a varios “juegos” de prueba que emulan mecánicas propias de juegos de terror, sobre todo survival horror. Una buena trama con buenas reflexiones e interrogantes nos ofrece una buena experiencia con gráficos potentes y un apartado sonoro basado en música ambiente e inmersiva sobre todo ¿Qué es real? ¿Qué es real?