
Rumbral
Dos realidades, un ciervo cabrón y mucha atmósfera tenebrosa.

Dos realidades, un ciervo cabrón y mucha atmósfera tenebrosa.

Un viaje al pasado con peaje obligatorio y un envoltorio perezoso.

Rompiendo ladrillos a base de estrategia y hexágonos.

Un viaje al pasado imperfecto a las 3D de los 90.

Nostalgia a precio de oro y con una ejecución de saldo.

Lo que te “parasita”, te vuelve más fuerte.

Puzles de "hora punta" que te durarán menos que un semáforo en rojo.

Da igual que sea agua o lava: aquí lo que importa es que las piezas encajen.

El regreso a Nosgoth en clave retro que quiere gustarte, pero no convence.

Gallinas, sigilo y ese momento en el que te enderezas porque la cosa se pone seria.

¿Genio del terror independiente o el enésimo clon que intenta colárnosla con el nombre?

El armario de Pogui: cuando salvar el sueño es la excusa perfecta para disfrazarse.

Mucho más que un viaje al pasado: la justicia poética que Rayman necesitaba.

Mucho brinco y algún que otro berrinche en las pruebas del Sapo.

Cuando la belleza también tiene algo que contar.

El rompecabezas donde los números mandan y tu paciencia decide.

Una explosión de nostalgia en 16 bits que rescata el brillo de una saga que es historia viva del videojuego.

Genio de la electricidad o cena para zombis.

Cuidado con quedarte frito en el metro.

Invierno, libros y una vuelta a casa que te remueve por dentro.