Crackdown 3. Sí, habéis leído bien, uno de esos “exclusivos” que Microsoft presentó y del que no se ha vuelto a saber nada, aún así espero que no lo acaben cancelando ya que con el primero pasé las horas muertas cruzando la ciudad de salto en salto, buscando orbes como un poseso y pasando horas y horas de diversión jugando en cooperativo. Hago otro ruego al señor, al poder de la nube, o a quién haga falta, NO lo canceléis, que NO se parezca al segundo, y que salga ESTE 2017.
Hablando de cancelaciones... se me ha venido a la mente uno de los juegos a los que más ganas le tenía. Sí, Scalebound. ¿Qué se os pasa por la cabeza?, no sé que problemas habrá habido entre el gigante de Redmond, los geniales programadores de Platinum Games, Kamiya (gracias por Bayonetta) en cabeza, para llevar este proyecto a la cancelación. Lo que es más que seguro es que era uno de los juegos que los poseedores de Xbox tenían en el punto de mira y ahora lo único que pueden hacer es descargar todo el material que haya del juego, meterlo en un pendrive, e ir al cementerio más cercano a llorar. Para vosotros, enterradores.
He
de reconocer que me gustan mucho los juegos que te destrozan sin
piedad, que te dejan con cara de, ¿qué coño ha pasado?, que te hacen
llorar de rodillas frente a la televisión, y por eso está Ni-Oh en esta
lista. Sí, aparte de ver colorines y pasarme juegos fáciles me gusta
sufrir, me gusta que los videojuegos sean un reto, me cansan los
checkpoints cada vez que recargas el arma. Quiero sentirme satisfecho al
partirle la jeta a ese jefe que lleva dándome por donde no entra la luz
del sol 3 días.
Lo reconozco, también soy un poco cagón, soy de esas personas que se cagan viendo una peli de miedo, leyendo una novela de terror mientras en su mente se escuchan cientos de ruidos extraños , PERO que por algún motivo oscuro y extraño, le encanta esa sensación. Por eso miro tapándome los ojos pero dejando una pequeña abertura para mirar todo lo que vaya saliendo sobre Outlast 2, continuación de uno de los juegos con los que más me he cagado, hablando en plata, jugando a un videojuego. Y de esta segunda parte no espero menos.